Análisis del impacto del 5G en la Sociedad

06.04.2021

Realizar un análisis de los nuevos retos tecnológicos, servicios, y valor añadido que debe traer el nuevo sistema de comunicaciones 5G, es el objetivo del informe titulado "Análisis del impacto del 5G en la sociedad" elaborado por el catedrático de la ETSIT-UPM, Manuel Sierra y la doctora en derecho y profesora de la UPM, Celia Fernández Aller que se presentó el pasado 25 de marzo en la Fundación Alternativas.

El informe estudia conceptos tecnológicos, nuevos servicios, impactos sociales, retos geoestratégicos, aspectos éticos, regulatorios y termina con una serie de recomendaciones para el despliegue de los sistemas 5G.

La Fundación Alternativas organizó el debate on-line titulado ‘5G, qué sociedad digital queremos’, en el que se analizó la vertiginosa transformación social a través de los cambios tecnológicos y el desarrollo de la inteligencia artificial. Moderado por Nicolás Sartorius, presidente del Consejo Asesor de la Fundación Alternativas, durante el encuentro virtual se presentaron los documentos 'Análisis del impacto 5G en la sociedad', ya citado y '¿Qué sociedad digital queremos? Alternativas regulatorias para una Europa digitalmente soberana', de Pablo García Mexía y Jorge Villarino Marzo.

Retos sociales

Durante la jornada, según informa la Fundación Alternativas, Celia Férnandez y Manuel Sierra destacaron los retos sociales que las nuevas tecnologías aportan a la sociedad española, entre los que sobresalen la extensión de las políticas de “acceso universal y servicio universal” a los sistemas 5G, para que sus ventajas puedan llegar a “todas las personas y territorios”, no dejando a “nadie atrás”.

En este sentido, la “extensión rural” del 5G, a través de la banda de 700 MHz, es fundamental, obligando en la “concesión de la licencia” a un porcentaje de cobertura rural para al menos uno de los operadores. Esto implicaría garantizar que un porcentaje de la población mayor del 95% tenga acceso a esta tecnología “de aquí a finales de 2023”, a cambio de apoyar económicamente al operador que se haga cargo de la cobertura de estas “zonas no rentables”, como se ha hecho en 2G, 3G o 4G. También es esencial continuar con el “despliegue de fibra óptica”, haciendo valer el compromiso de Telefónica de España de llegar al “100% de la población para 2025”, así como que el 98% de los hogares y empresas tengan acceso a 1 Gbps, siguiendo el modelo sueco.

Agenda 2030

La extensión de las redes 5G debe ir en “sintonía con la política de desarrollo sostenible de la Agenda 2030”. Sobre este punto, Manuel Sierra y Celia Fernández reclamaron una “coherencia en las políticas entre los ministerios encargados del 5G y el ministerio de Exteriores y la vicepresidencia de Agenda 2030”. En este marco, propusieron una “convocatoria pública competitiva” con alianzas entre ayuntamientos, empresas y universidades de proyectos piloto para la “reducción de la contaminación, el aumento de la eficiencia energética, la gestión tráfico en ciudades inteligentes y el control de las emisiones, haciendo uso de sensores basados en redes 5G”. De este modo se potencian los alineamientos entre las “políticas de transformación digital y de transición ecológica”.

Según los autores del informe, es esencial “concienciar a la sociedad” para evitar la “propagación de noticias falsas” sobre el 5G. Siempre que se introduce una nueva tecnología, es necesaria una “formación suficiente”, así como la realización de “campañas de concienciación” que informen sobre sus ventajas. La pandemia de Covid-19 ha traído consigo una serie de ‘fake news’ que pueden suponer un “freno en el despliegue y uso” de la tecnología 5G.

Por otro lado, la política europea tiene que basarse en “apoyos a los grandes líderes europeos” del sector -Ericsson y Nokia-, para que puedan “seguir compitiendo” con las empresas asiáticas -Huawei, ZTE y Samsung-. Sobre este aspecto, los autores aconsejan “fomentar proyectos de investigación de futuras tecnologías”, donde las grandes empresas europeas puedan “seguir desarrollando” sus trabajos, y estén en disposición de “competir con los fabricantes asiáticos”. A nivel nacional, España debe también “favorecer” a sus empresas para que puedan “especializarse” en algunas de las aplicaciones del 5G, en “colaboración con las compañías punteras” del continente europeo. En este sentido, “la tecnología ‘Open RAN’ es una oportunidad para que empresas españolas puedan competir con grandes operadores”.

En la imagen: Manuel Sierra, Celia Fernández, Diego López Garrido, Nicolás Sartorius, Pablo García Mexía y Jorge Villarino.